Analistas
Financieros y
Fiscalistas
Asociados, S.C.

 

Articulo de investigación realizada por alumnos del 8º semestre de la Carrera de Lic. en Contaduría de la Universidad Veracruzana Campus Coatzacoalcos, Veracruz

 

INTRODUCCION

Dentro de la literatura de la administración de empresas se clasifica a los activos en dos tipos: tangibles e intangibles. Tradicionalmente los activos tangibles (capital físico y financiero) constituían el activo más preciado de las empresas. Sin embargo, en los últimos años del siglo XX esta idea ha dado paso a la consideración de la categoría de activos intangibles como clave para competir en entornos dinámicos. El conocimiento organizativo se ha convertido en "el recurso" por excelencia, el cual se mide a través del capital intelectual de la organización.

El concepto de Capital Intelectual se ha incorporado en los últimos años tanto al mundo académico como empresarial y financiero para definir el conjunto de aportaciones no materiales que en la era de la información se entienden como el principal activo de las empresas del tercer milenio o bien como activos intangibles de la empresa, no reflejados en los estados contables y financieros, pero que contribuyen a la creación de valor organizativo.

Actualmente, la competencia es feroz en los mercados, donde los conocimientos y la información son ahora los nuevos instrumentos de poder. Las organizaciones y empresas deben tener un conocimiento, es decir un capital intelectual, mucho más profundizado de la evolución de su ambiente y elaborar herramientas de gestión más eficaces, de nuevo tipo. Las nuevas tecnologías solamente son útiles si la empresa sabe cómo explotarlas con eficacia. Las empresas deben saber cómo medir los conocimientos, cómo crearlos y cómo convertirlos en valor.

CAPITAL INTELECTUAL  II

ANTECEDENTES HISTORICOS

El estudio del capital intelectual según Sveiby (1996) inicia a mediados de los años ochenta, surge en Suecia la denominada "Comunidad sueca de prácticas", como resultado de esfuerzos prácticos y de investigación para gestionar las organizaciones del conocimiento y medir el conocimiento. Dentro de ella, podemos diferenciar dos corrientes:

  1. Contabilidad de Costos para recursos humanos,
  2. "Corriente Konrad", que es el origen del Monitor de Activos Intangibles.

Esta segunda corriente se inicia con empresas suecas del conocimiento que utilizaban indicadores no financieros para controlar y presentar públicamente sus activos intangibles. Posteriormente estas ideas fueron desarrolladas en la práctica por empresas como WM-data, Skandia, y KREAB, y gracias al Navegador de Skandia, se introdujeron en USA y Canadá.

En 1993, continuando con Sveiby (1996) el Consejo Sueco para la Industria de Servicios recomienda a las empresas utilizar determinados indicadores en sus informes anuales indicadores, que son descriptores de su capital humano. En 1994, 43 empresas suecas (Öhman, 1996) del conocimiento midieron e informaron de algunos de sus activos intangibles siguiendo el modelo Konrad y de esta manera el uso de los indicadores se fue extendiendo en varias partes del mundo.

CARACTERISTICAS DEL CAPITAL INTELECTUAL

El Capital Intelectual como activo intangible estratégico posee las siguientes características:

  1. No comercializable, ya que solo son desarrollados y acumulados dentro de la empresa.
  2. Fuerte carácter tácito y complejidad social.
  3. Surge a partir de las habilidades y aprendizaje organizativo.
  4. Es inmóvil y esta vinculado a la empresa.
  5. Su desarrollo es "dependiente de la senda", es decir, depende de los niveles de aprendizaje, inversión, stocks de activos y actividades de desarrollo previas.
FUNCIONES DEL CAPITAL INTELECTUAL
  1. El capital intelectual ayuda a explicar la diferencia entre el valor de mercado y el valor en libros de la empresa, porque el capital intelectual no se incluye en las cuentas financieras, es decir el valor que tiene la empresa ante los mercados bursátiles.
  2. Mide el conocimiento organizativo de una empresa.
Una mirada a los mercados bursátiles nos indica que algunas empresas como Microsoft, Coca Cola, Mc Donalds, etc. son evaluadas a niveles muy superiores al valor contable de sus activos materiales. Entonces se deduce que éstos últimos contribuyen mucho menos al valor de los productos y de los servicios de una empresa que sus activos inmateriales, es decir su capital intelectual. Por consiguiente, las empresas deben poder gestionar el capital intelectual y de medir su resultado.

El valor total de mercado de la empresa está formado por el patrimonio visible tangible más tres tipos de activos intangibles (Sveiby, 1996): la estructura interna (la organización), la estructura externa (los clientes), y las capacidades (las personas), de modo que el valor de mercado de la empresa se puede interpretar como un reflejo directo del Balance Invisible.

ELEMENTOS NO FINANCIEROS MAS VALIOSOS PARA LOS INVERSIONISTAS

El Capital intelectual es muy importante para los inversionistas y los elementos mas demandados por estos de este activo intangible son los siguientes:

  1. Ejecución de la estrategia
  2. Credibilidad de la gestión
  3. Calidad de la estrategia
  4. Innovación
  5. Habilidad para atraer empleados talentosos
  6. Participación de mercado
  7. Experiencia de la gerencia
  8. Calidad de la compensación a ejecutivos
  9. Calidad de los procesos
  10. Liderazgo en la investigación

LA FORTALEZA DEL CAPITAL INTELECTUAL

Para mantenerse a la vanguardia tecnológica, una empresa requiere del apoyo de una firma que cuente con personal altamente calificado. En la actualidad, las grandes, medianas y pequeñas compañías, están basando una gran parte de sus procesos y haciendo uso de Internet como modelo para disminuir costos, aumentar el retorno de sus inversiones, dar mayor fluidez a sus servicios, mejorar el control de recursos de red, así como incrementar la velocidad de instalación de proyectos y disminuir la complejidad y los riegos de los procesos de implementación.

El apoyo que Internet le está brindando a diferentes procesos, tanto internos como externos, facilita el acceso a información útil para las empresas, y con ello, acelera la posibilidad de emplear este conocimiento en beneficio del negocio.

El primer paso para construir una empresa con visión mundial, es crear un "negocio global interconectado". Para ello, lo primero que un empresario debe hacer es formarse una visión que considere a la red, como una herramienta fundamental para utilizar aplicaciones conectadas a los principales sistemas de la empresa, los cuales prestan servicios a todos los integrantes de la compañía, así como a cada uno de los públicos con los que la empresa tiene estrechas relaciones, como son sus clientes y proveedores.

Para llevar a cabo todos estos procesos, así como la configuración de una red, se necesita de implementadores con un alto nivel de conocimiento, experiencia y práctica. Por estas razones, los directivos de una compañía deben considerar la mejor opción en consultoría para reforzar su estrategia de negocio con base en el valor agregado que da contar con una plantilla de especialistas listos para asesorarle en sus distintas necesidades.

LA IMPORTANCIA DEL CAPITAL INTELECTUAL

Los tiempos cambian y la era tecnológica, apoyada por el desarrollo de la información y los conocimientos, se instala confortablemente al centro de la economía. Los sectores correspondientes tales como las comunicaciones y las telecomunicaciones son mas importantes que los sectores de las minas y del petróleo. Sin embargo, hay que mirar la era post-industrial revisando los conceptos y valores heredados. Las nociones de tiempo, materia, velocidad, necesidades del cliente, por ejemplo, evolucionan enormemente.

La información se impone como un producto en si. Ahora bien, es necesario distinguir entre datos, información y conocimiento. Un dato, por ejemplo, refiere a la medida de una variable tal como la temperatura del día. Una información nos permite por ejemplo doblar a la derecha o a la izquierda para continuar el camino. Un conocimiento es una información enjuiciada como útil para la satisfacción de una necesidad o meta, y reside en la mente de una persona: es una interpretación, enjuiciada como útil para la acción. Conocimiento es acción.

El dominio del desarrollo del Capital Intelectual y administración de conocimientos involucra tres subdominios en estrecha interrelación: las nuevas tecnologías, la organización y administración empresarial y la creatividad e inteligencia humanas.

Según St-Onge, es muy importante que los administradores, directores y gerentes administren de manera eficiente el conocimiento de su personal, adoptando un leadership que tome las decisiones adecuadas siempre tomando en consideración la nueva situación económica del entorno financiero y así podrían aumentar el valor de la empresa. Calcular solo los bienes tangibles y basarse en la contabilidad tradicional para evaluar los resultados es como manejar mirando el retrovisor, dice el distinguido experto.

La idea principal de la importancia es que sólo se puede hacer bien, si se sabe. Siempre ‘saber’ fue importante. Sin embargo, hoy es un imperativo. El incremento de la competencia y la complejidad de muchas operaciones, requieren ‘conocimiento’. Y, además, ese conocimiento difícilmente puede estar en una única persona. Es necesario compartir conocimientos para generar soluciones complejas. Además, la velocidad del cambio hace que el conocimiento se vuelva obsoleto en poco tiempo.
Por tanto podríamos decir:

  • El conocimiento es importante.
  • El conocimiento hay que integrarlo con el conocimiento que poseen otros.
  • El conocimiento se vuelve rápidamente obsoleto: hay que alimentarlo ( aprendizaje).
Y además....
El conocimiento se vuelve más valioso: Hay que competir por él.

EL CAPITAL INTELECTUAL COMO INDICADOR FINANCIERO

El elemento humano o intelectual de las organizaciones del sigo 21 es un indicador esencial de resultado y, como tal, debe ser reconocido, protegido y mantenido por los empleadores. Es así como podrán mantener y mejorar sus resultados mundiales en los mercados de la era digital en la que el cambio es muy rápido. En esta situación nueva, el poder reside en los conocimientos y las normas de la organización de las compañías han iniciado una transformación radical e irreversible.

A finales de los años 1980, el guru de empresa y autor Peter Drucker había pronosticado: "la fábrica de mañana estará organizada alrededor de la información y ya no alrededor de la automatización." Para sobrevivir a resaltar en la economía mundial, la compañías deben dar una nueva importancia a la innovación, a la competencia y a la cooperación. La gestión de los conocimientos es un activo estratégico que permite a las compañías llevar al máximo sus ventajas a largo plazo con respecto a su competidores. La capacidad de aprender, de cooperar y de innovar más rápidamente que los demás ha pasado a ser para las empresas la fuente principal duradera de ventaja competitiva. Por consiguiente, para permanecer competitivas, las empresas deben capitalizar sobre sus activos inmateriales, y su "capital intelectual", más que sobre su infraestructura, o valorizar ambos elementos paralelamente. La prosperidad de las compañías dependerá cada vez más de las aptitudes intelectuales de sus trabajadores y de su capacidad de cambiar y adaptarse a la dinámica de un nuevo ambiente económico.

LA IMPORTACIA DE EVALUAR EL CAPITAL INTELECTUAL

La empresa no solo debe gestionar su conocimiento eficientemente sino cuantificarlo mediante herramientas de medición del capital intelectual organizativo. Estas mediciones son de interés tanto desde el punto de vista interno (posibilita la mejora de la eficiencia organizativa) como externo (los "stakeholder"- grupos interesados en la empresa- obtienen una valoración más completa de la empresa).
La importancia de evaluar el Capital Intelectual se aplica a todos los sectores de actividad. En particular, para las empresas financieras, la evaluación de los elementos del activo no tiene la misma importancia que antes. Después de la última recesión, los activos inmobiliarios perdieron la mitad de su valor. Los elementos tangibles ya no ofrecen la misma seguridad.

Cuales son, entonces, los elementos intangibles que componen el Capital Intelectual de una empresa? Tenemos, por ejemplo:

  1. El saber-hacer tecnológico - muy importante en casos tales como Microsoft,
  2. La fidelidad de los clientes (qué empresa no necesita fidelidad?),
  3. Los procesos operacionales - fundamental en el caso de Amazon.com,
  4. Las mejores prácticas (porqué usar las otras?),
  5. La memoria organizacional (cuanto cuesta reinventar la rueda?), etc.

Por la dificultad de manejar y evaluar el capital intelectual, Hubert St-Onge propone entonces una mas grande humanización de la empresa, basada en la apertura, el trabajo en equipo, el aprendizaje, la formación, la innovación y la comunicación. Hay que desarrollar la aptitud de los miembros de la organización a crear mas « valor-de-la-empresa ». Propone tres tareas fundamentales son entonces, según Davenport y Prusak (1998),:
  1. la creación de una cultura del conocimiento que valora y refuerza específicamente las acciones y tareas de creación, estructuración y el compartir los conocimientos. La base de la nueva cultura es la confianza;
  2. El desarrollo de una infraestructura tecnológica ergonómicamente ajustada al trabajo del conocimiento, esto es a favorecer interpretaciones diferentes a los « outputs de los sistemas ». Estructura tecnológica que facilita la innovación, la comunicación, la creación de comunidades de practicas internas y externas;
  3. El desarrollo de los mercados de conocimiento, documentando como la administración de los conocimientos contribuye a la empresa y a su valoración, con medidas cuantitativas y cualitativas

Pero más aún estamos inmersos en un proceso imparable hacia lo que viene denominándose “era del conocimiento” o “sociedad del conocimiento”, donde la tecnología sigue siendo una palanca fundamental, pero cada vez menos diferenciadora; es el conocimiento y la gestión de ese conocimiento el que permitirá a las personas y a las empresas adaptarse mejor y más rápidamente a los cambios. La creación de valor no depende sólo de los activos físicos sino, cada vez más, de los “activos intangibles”; por ello, identificarlos y estructurarlos son procesos necesarios para poder gestionarlos.

La creciente importancia que los activos intangibles tienen, se observa en la valoración que los mercados hacen de las empresas puesto que, en algunos casos, y el Grupo BBVA es uno de ellos, existe una gran diferencia entre dicho valor de mercado y el valor contable.

La medición del Capital Intelectual empieza a ser un elemento clave para facilitar información a terceros sobre el valor de la empresa (perspectiva externa) y, además, para suministrar información relevante para la gestión en el seno de la propia empresa (perspectiva interna o de gestión). En cualquier caso, se pretende informar sobre la estructura de los activos intangibles de la empresa y su capacidad para generar valor.

Capital Intelectual = Capital Humano + Capital Estructural + Capital Relacional

El Capital Humano: recoge tanto las competencias actuales (conocimientos, habilidades y actitudes), como la capacidad de aprender y crear de las personas y equipos de trabajo que forman parte de la empresa. Algunos de los indicadores de capital humano son: porcentaje horas de formación sobre jornada laboral, rotación interna, ingreso de jóvenes alto potencial e ingreso de especialistas.

El Capital Estructural: recoge el conocimiento sistematizado, hecho explícito por la organización. La importancia del capital estructural reside en que, frente al capital humano, está dotado de mayor estabilidad; permanece en el Grupo independientemente de la rotación de las personas; es conocimiento que puede ser reproducido y compartido y, por lo tanto, se puede transmitir rápidamente. Algunos de los indicadores del grupo en capital estructural son: porcentaje de personas orientadas en D.O.R. (Dirección orientada a resultados), y número de equipos de mejora, número de personas participantes en equipos de mejora.

El Capital Relacional: recoge las formas de relación entre la empresa y los agentes de su entorno (por ejemplo clientes, proveedores y competidores); se trata de un activo intangible de vital importancia para la organización, que debe ser medido y gestionado. Ejemplos de indicadores en capital relacional son: índice de lealtad de los clientes en la red comercial, índice de satisfacción de los clientes en la red comercial, índice de notoriedad espontánea, índice de satisfacción del cliente interno en oficinas e índice de satisfacción de cliente externo estructuras medias.

PRINCIPIOS APLICABLES PARA MEDIR EL CAPITAL INTELECTUAL

Para medir el capital intelectual es muy importante antes de escoger e método, considerar los siguientes principios:
  1. Prefiera un enfoque sencillo
  2. No mida mas que los que es estratégicamente importante para la organización
  3. Mida actividades que produzcan riqueza intelectual, limitándose a los elementos que ofrecen información sobre el capital intelectual

FACTORES QUE INFLUYEN EN EL CAPITAL INTELECTUAL

1.-EL NUEVO AMBIENTE

La transición a la era de la información no significa lo mismo para todo el mundo y para todas las organizaciones. Algunas sienten esta transición como una amenaza para su supervivencia, mientras que otras consideran que es una era de nuevas oportunidades, a condición de que la organización esté dispuesta a aprender, a volver a pensar su misión y a compartir los conocimientos y la información en las esferas interna y externa. Desde hace varios años la competencia aumenta sin cesar, a sabiendas de que los mercados mundializados y las nuevas tecnologías han cambiado totalmente la economía. Ahora, es imposible pronosticar lo que será la economía dentro de un año y menos aún dentro de cinco o diez años.

Las organizaciones deben volver a examinar su misión y su visión si quieren sobrevivir. Para seguir existiendo y siendo competitivas en la era de la información tienen que estar mejor informadas de los acontecimientos que suceden en su medio de actividades y elaborar herramientas de management más eficaces que los resultados y balances financiero tradicionales.

La revolución de las TIC, el desarrollo de Internet y la liberalización en masa del mercado son fenómenos cargados de amenazas para las organizaciones que antes se sentían en seguridad. Las nuevas tecnologías no sirven para nada si la organización no sabe usarlas ni para que fines va a usarlas. Las organizaciones deben saber más para sobrevivir en la economía de los conocimientos, lo que significa que tienen que saber cómo medir los conocimientos, cómo crearlos y cómo convertirlos en valor.

2.-LA NET-ECONOMIA

La creación de redes es la evolución más importante de la organización de las empresas en la era de la información. Las redes pasan a ser el modo de organización más indicado, que reemplaza las jerarquías tradicionales. Esta evolución se ha facilitado considerablemente gracias a la revolución de las TIC. La actividad “en línea” ha pasado a ser un elemento decisivo para las empresas y las organizaciones actuales, incluidos los sindicatos. La era de las redes va a cambiar totalmente el trabajo. El reto más importante hoy en día es crear organizaciones en medida de compartir los conocimientos de manera eficaz – a este respecto, el funcionamiento en red no deja de ser la mejor solución. Los conocimientos y la información deben circular.- en ambos sentidos – en la empresa y en sus relaciones con el exterior. Los cambios en la economía, en las estructuras de organización y en los procesos de trabajo tendrán incidencia en los trabajadores y sus sindicatos. Estos no deben quedarse al margen y su supervivencia depende de su capacidad de adaptarse y a levantar nuevos retos.

3.-LA ORGANIZACIÓN EN RED

La creación de redes es el fenómeno más importante para la gestión de empresa en la era de la información. En las organizaciones y empresas que sacan su riqueza y su valor del capital intelectual, las redes han destronado la pirámide jerárquica para pasar a ser el modelo de organización más adecuado. De hecho, las redes siempre han existido, Pero en su mayoría eran informales u oficiosas. Las redes del decenio de 1990 y del nuevo milenario se distinguen de las antiguas por la medida en que son el producto de la revolución de las TIC.

Stewart enfatiza que el poder económico extraordinario de la red es accesible a todas organización que entienda hace un uso óptimo de su capital intelectual. Para el manager de la era de la información el mayor reto es crear una organización capaz de compartir los conocimientos de manera eficaz – y, precisamente las redes son el mejor medio de hacerlo.

Permiten a los empleados trabajar comunicándose con todos los departamentos y estructuras de la compañías, mientras que antes la información debía subir o volver a bajar por las diferentes etapas de la jerarquía. La era de la organización en red va a cambiar totalmente el carácter del trabajo. Las organizaciones en red funcionan con medios reducidos y se desarrollan creando comunidades de pequeñas unidades, en lugar de las estructuras pesadas de las grandes empresas clásicas.

HERRAMIENTAS PARA MEDIR EL CAPITAL INTELECTUAL

Si hay algo que puede medir fácilmente la economía actual, es el dinero, por consiguiente, los resultados financieros siguen siendo un indicador importante del resultado de las compañías. Ahora bien, el dinero ya no puede ser la medida de todo. El advenimiento de una sociedad justa y equitativa en el siglo 21 exige un nuevo "marcador equilibrado", nuevos métodos de medida que tomen en cuenta la gran variedad de los aspectos que intervienen en el funcionamiento de una organización y que explican cómo y por qué ha alcanzado sus objetivos. La gestión del capital intelectual exige la elaboración de métodos que permitan delimitar esta noción.

Es difícil encontrar criterios que permitan medir la capacidad intelectual. Para superar esta dificultad, pueden compararse las actividades de un año a otro, o compararse las actividades con las de los competidores. Es el tipo de comparación que ofrece el método de:

1.-La evaluación comparativa ("benchmarking"). Sin estos elementos de comparación, solamente quedan los indicadores financieros, y éstos no revelan gran cosa a los inversionistas. Por ejemplo, si un inversionista o un cliente desea conocer más sobre la propiedad intelectual de una compañía, las cifras que dan cuentas de sus resultados financieros en el tiempo histórico, no le ofrecerán suficiente información. La evaluación comparativa permite hacer visibles los activos inmateriales.

A partir del momento en que son visibles, pueden medirse y ahí es donde aparece la importancia fundamental del capital intelectual. Cuando los empleados no son bien utilizados o tienen que efectuar cometidos que no tienen nada que ver con sus capacidades, es evidente que ello no aparece en los resultados financieros de una empresa.

2.-Ratio valor bursátil / valor contable se basan en el postulado según el cual, el valor está definido por el que compra y no por el que vende. Así, el valor de una compañía es el que dicta el mercado bursátil. El método más sencillo para medir el capital intelectual es, por consiguiente, evaluar la diferencia entre el valor en bolsa de una compañía y el valor anunciado en sus resultados financieros.

Sin embargo, este método presenta algunas carencias, Vg. los mercados bursátiles son sumamente inestables, de manera que el valor contable y el valor bursátil a menudo pueden ser subestimados. Fundamentalmente, ningún método de media podrá jamás describir de manera adecuada la masa y la corriente de capital intelectual de una compañía.

Si se quiere llevar una "contabilidad" del capital intelectual, hay que estudiar el resultado de la organización bajo diferentes ángulos. Ahora, un elemento que constituye un indicador clave para una compañía puede no tener ningún valor en otra. La dificultad está hoy en día en el carácter inédito y todavía sin verificar del fenómeno. Sin embargo, ya se ha comercializado toda una serie de métodos de medida.

3.-La "q de Tobin", técnica desarrollada por el Premio Nóbel James Tobin, uno de los enfoques iniciales para medir el capital intelectual fue emplear que mide el ratio entre el valor de mercado y el valor de reposición de sus activos físicos. Las empresas intensivas conocimiento, como Microsoft, tienen unos valores de "q" superiores que aquellas empresas que están en industrias más básicas (Bradley,1997).

4 .-El "Valor Intangible Calculado", que siguiendo al informe sobre Capital Intelectual de Skandia (1998), el capital intelectual se evalúa como el valor presente descontado del exceso de rentabilidad de la empresa en comparación con sus competidores.

5 ..-El nuevo útil de gestión de Edvinsson, el “Navigator”: examina la interacción entre los diferentes elementos de la empresa, los clientes, los procesos, los aspectos financieros, la innovación, el desarrollo y los empleados. De hecho, es un útil herramienta de planificación, de gestión y de seguimiento.

6.-La “balanced scorecard” (el marcador equilibrado). Este modelo integra cuatro perspectivas diferentes de la gestión, a saber el proceso de crecimiento y de formación, los procesos internos, la relación de clientes y los resultados financieros. Estos elementos deben proporcionar una imagen equilibrada (“balanced”) del resultado actual y futuro de la empresa. Este útil está destinado a ayudar a las empresas a evaluar las acciones necesarias al refuerzo de su capacidad interna de mejorar los resultados, incluidos la inversión en las personas, los sistemas y los procesos. De hecho se trata de un sistema de gestión estratégica.

Fundamentalmente, el marcador equilibrado es una metodología de gestión de empresa compleja que da una representación global del resultado – bueno o malo – de una organización, integrando medidas financiera e indicadores de elementos abstractos, es decir una variedad de información que va del rendimiento de las inversiones a la satisfacción de los clientes – todos ellos factores que la compañía debe administrar para alcanzar sus objetivos. El marcador equilibrado es tal vez uno de los sistemas más conocidos. Fue elaborado a principio de los años 1990 por el Nolan Norton Institute, la unidad de investigación de KPMG, que había auspiciado un estudio multiempresas sobre un año titulado "Medir el resultado en la organización del futuro".

Este método maneja las siguientes perspectivas
Perspectiva interna – indica el nivel desarrollo de una verdadera organización que aprende. En este caso se centra la atención en el resultado de los procesos internos esenciales que son los motores de la organización. El mejoramiento de estos procesos es hoy uno de los indicadores principales del éxito financiero futuro de la empresa.

Los clientes – con el fin de traducir el mejoramiento de los procesos en éxito financiero, las empresas deben velar por la satisfacción de los clientes. Esta perspectiva ve a la compañía con los ojos del cliente para que siga atenta a las necesidades y la satisfacción de su clientela
.
Perspectiva financiera – esta mide los resultados finales que la compañía proporciona a sus accionistas.

7.-Los modelos de gestión por la calidad total y los trofeos de calidad relacionados con ellos. Estos premios se otorgan sobre la base de medidas que son objeto de lecturas regulares a lo largo de determinados períodos de tiempo con miras a examinar las tendencias, las buenas y las malas prácticas y los elementos que requieren mejora. La gestión por la calidad total también se centra en las energías que deben desplegar los que gestionan con miras a mejorar constantemente todas las actividades, las funciones y los procesos de trabajo de la empresa.

8.-El Navegador Skandia Con el fin de poder visualizar la interacción entre diferentes elementos del capital intelectual, Skandia ha elaborado una herramienta especial llamada "Navigator" Esta herramienta está compuesta de cinco dimensiones de la creación de valor, cada una de ellas orientada hacia un centro de interés específico.

En 1991, Skandia AFS contrató a Leif Edvinsson para diseñar una forma de medir el proceso de creación de activos en la empresa. Edvinsson desarrolló una teoría del "Capital Intelectual" que incorpora elementos de Konrad y del «Balanced Score Card» (Kaplan y Norton, 1992, 1993).

En los modelos económicos tradicionales se utiliza normalmente el capital financiero únicamente, pero la empresa sueca Skandia propone el "Esquema Skandia de Valor", donde se muestra que el capital intelectual esta formado por:

  1. Capital humano.
  2. Capital estructural, que se divide en capital de cliente y capital organizativo, es decir, todo aquello que permanece cuando los empleados se han ido a casa, sistemas de información, bases de datos, software de tecnologías de información, etc.
  3. El capital organizativo puede descomponerse en capital de procesos (procesos que crean valor y procesos que no crean valor), cultura y capital de innovación (derechos intangibles, marcas, patentes, receta de conocimiento y secretos empresariales) (Skandia Capital Prototype Report, Skandia 1998).


Como señala el Informe de Capital Intelectual de Skandia (1998) el capital intelectual surge en un proceso de creación de valor fundamentado en la interacción del capital humano y estructural, donde la renovación continua -innovaciones- transforma y refina el conocimiento individual en valor duradero para la organización. Es importante que el capital humano sea convertido en capital intelectual. Por tanto, es importante que los líderes de la organización proporcionen métodos de trabajo para facilitar la conversión de las competencias individuales en capital organizativo, y por tanto, desarrollar los efectos multiplicadores dentro de la empresa .

Skandia ha desarrollado un modelo de planificación empresarial orientado hacia el futuro, como señala en su Informe (1996) que proporciona una imagen global equilibrada de las operaciones: un equilibrio entre el pasado (enfoque financiero), el presente (enfoque del cliente, humano y de proceso), y el futuro (enfoque de renovación y desarrollo). El «Skandia Navigator» permite desglosar la visión y objetivos globales de la empresa en factores más concretos que pueden ser conectados con el propio trabajo de los empleados.


9 .-El Cuadro de Mando Integral o Marcador Equilibrado.
Como señala Ulrich (1997) este Cuadro de Mando Integral ha sido desarrollado por Kaplan y Norton (1992, 1993, 1996) y se utiliza como herramienta de medición y gestión en empresas como AT&T, Eastman Kodak, American Express y Taco Bell.

Cada organización tienen múltiples «stakeholders» o grupos de individuos con los que interacciona para desarrollar sus negocios, y como señala Kaplan y Norton (1993) en los últimos años los modelos de «stakeholders» (grupos de personas que tiene interés en la empresa, como los empleados, clientes e inversores) se han traducido en marcadores equilibrados.

Como señala Kaplan y Norton (1992, 1993 y 1996) la premisa sobre la que se construye el Cuadro de Mando Integral es que para tener una organización con éxito se deben satisfacer los requisitos demandados por tres grupos de individuos:
  1. Los inversores, que requieren rendimientos financieros, medidos a través de la rentabilidad económica, el valor de mercado y cash flow;
  2. Los clientes, que exigen calidad, medida a través de la cuota de mercado, el compromiso y retención del cliente, por ejemplo
  3. Los empleados, que desean un lugar de trabajo próspero, que se puede medir como las acciones de los empleados y la organización. Añade, junto con las medidas financieras, medidas para los clientes, los procesos internos y la innovación. El Cuadro de Mando Integral recoge las medidas del grupo de empleados, el más difícil de medir, a través la productividad, las personas, y los procesos.

10.-El Monitor de Activos Intangibles (Intangible Assets Monitor™)
Esta herramienta constituye una teoría de flujos y stocks (Sveiby, 1999) cuyo objetivo es guiar a los directivos en la utilización de activos intangibles, identificación de flujo y renovación de los mismos, así como evitar su pérdida. Se centra en tres activos intangibles (Activos de estructura externa, activos de estructura interna, y activos de capacidad de las personas), aceptando los indicadores financieros existentes.

11.-Modelo de Dirección estratégica por Competencias: El Capital Intelectual
El Modelo de Dirección Estratégica por Competencias (Bueno, 1998) está integrado por cuatro bloques (Capital organizativo, capital humano, capital tecnológico y capital relacional), que reflejan los tres pilares básicos de la Dirección Estratégica por Competencias: 1) Conocimientos (Co), 2) Capacidades (Ca), y 3) Actitudes y Valores (A), que constituyen la competencia básica distintiva

11.-Technology Broker
Annie Brooking, fundadora y directora de la Consultoría The Technology Broker (Reino Unido), líder en servicios de desarrollo del Capital Intelectual, desarrolla un modelo de medición de activos intangibles que se recoge bajo el nombre de Techonology Broker en su libro Intellectual Capital (1996).

Las medidas de Capital Intelectual son útiles (Brooking, 1996) por las siguientes razones:

  1. Validan la capacidad de la organización para alcanzar sus metas
  2. Planificar la investigación y desarrollo,
  3. Proveen información básica para programas de reingeniería,
  4. Proveen un foco para educación organizacional y programas de formación
  5. Calculan el valor de la empresa,
  6. Amplían la memoria organizativa.
El Capital Intelectual esta formado por cuatro categorías de activos (Brooking, 1996):
  1. Activos de mercado (marcas, clientes, imagen, cartera de pedidos distribución, capacidad de colaboración, etc.)
  2. Activos humanos (educación, formación profesional, conocimientos específicos del trabajo, habilidades), activos de propiedad intelectual (patentes, copyrights, derechos de diseño, secretos comerciales, etc.)
  3. Activos de infraestructura (filosofía del negocio, cultura organizativa, sistemas de información, bases de datos existentes en la empresa, etc). Al igual que en el Modelo de Skandia, el Modelo Technology Broker supone que la suma de activos tangible más el Capital Intelectual configuran el valor de mercado de una empresa.

Este modelo, a diferencia de los anteriores, revisa una lista de cuestiones cualitativas, sin llegar a la definición de indicadores cuantitativos, y además, afirma que el desarrollo de metodologías para auditar la información es un paso previo a la generalización de la medición del Capital Intelectual.

CONCLUSIÓN

La estructura fundamental de nuestra sociedad y de nuestra economía ha cambiado ahora de forma irreversible. Hemos pasado de la era industrial a la era de la información, el capital intelectual y las redes han adoptado formas nuevas y un sentido nuevo. Ahora son los cimientos sobre los que se va a construir el mundo del trabajo futuro. Hace cinco años Internet ni siquiera se mencionaba en las obras teóricas sobre la organización de las empresas. Hoy es una herramienta indispensable para las empresas y organizaciones del mundo entero. Una investigación en Internet mediante las palabras claves "intellectual capital" o "balance scorecards" desemboca en centenares de miles de sitios sobre estos temas (en inglés). Resulta cada vez más difícil seguir el ritmo a las innovaciones incesantes.

A lo cual todas las empresas nacionales e internacionales deben prestar mucha atención, en como manejan y controlan a su capital intelectual, ya que de ello depende su permanencia en los mercados, en esta era del conocimiento.

     
 

Articulo Desarrollado por: Laura Eugenia Gomez de la Cruz
Tomasa Rios Hernandez

<-Regresar a Análisis y Opinión


   

Copyright © AFYFA Todos los derechos reservados
Comentarios y Sugerencias Dirigirlas a: webmaster@afyfa.com
Web Elaborado por:   SAMA